sábado, 8 de enero de 2011

Artista


Me levanto, me cojo un taxi, me voy a una reunión y una mujer que tiene un estudio de fotografía me pregunta: ¿y tu que haces? y yo que le contesto... pues de todo, trabajo en la tele, en la radio, soy artista... en el mismo momento que digo esa palabra, algo retumba en mi interior, y lo que retumba me dice... ¿¿¿¿¿artista???? ¡Va home va! Tú no eres artista. Tu como mucho, eres la marioneta del artista, la titiritera, la Couch, la mujer, la amiga, la madre o la hermana de el/la artista. ¿Y eso no está mal no? pues no. Que pereza da la palabra ARTISTA y que rabia dan los que se definen como tal.
Jugando con una amiga psicóloga a analizar nuestra firma, me pregunta por mi mayor virtud y el defecto que me gustaría corregir. Un ejercicio divertido que os recomiendo. Defectos, me vinieron un millón a la cabeza, pero creo que lo que me gustaría corregir es mi obsesión. Me obsesiono con las cosa. Esto está muy bien en nuestra profesión porque nos hace ser perfeccionistas, buscadores de belleza, críticos, auténticos y muy originales. Lo hacemos bien. En este caso la obsesión es buena. Pero a nivel personal es una mierda. Te obsesionas con algo y no te lo puedes sacar de la cabeza. Cambia de obsesión o búscate un par mas, me decía una amiga el otro día. Y no es mala idea, si tienes 3 o 4 obsesiones, ¿en realidad ya no tienes ninguna no? quiero decir que la palabra obsesión, que proviene del término latino obsessĭo (“asedio”) es una perturbación anímica producida por una idea fija, que con tenaz persistencia asalta la mente. Este pensamiento, sentimiento o tendencia aparece en desacuerdo con el pensamiento consciente de la persona, pero persiste más allá de los esfuerzos por librarse de él. Entonces, si tenemos más de una obsesión, nos vamos librando de todas a la vez cada vez que saltamos de una a otra. Claro que, puedo acabar como Alicia en el país de las Maravillas... rodeada de locura por todas partes... Yo le llamo, ser una yonky de la vida. Que todo te pille. Todo. El mundo esta lleno de cosas geniales. Películas, canciones, obras de teatro, poemas, libros, blogs, cuadros, calles, ruidos, conversaciones, sensaciones, miradas, belleza...
¿Y la cosa buena que tengo? Creatividad dijo mi amiga. Si, ella es muy creativa. Yo creo que no. Yo creo que soy energética. Un motor, dice siempre un amigo mío. La Sust es un motoret. La verdad es que me encanta rodearme de gente con talento, parece que ese es mi karma. Y ellos tienen creatividad, talento y arte, pero de alguna manera, necesitan de mi energía, de mi gasolina. No está mal. Pero claro, como le explicas a alguien que te pregunta ¿Y tu que haces? pues le sueltas cualquier chorrada, como esta de que eres ARTISTA.

No viven mucho los artistas, son poquitos los que logran sobrevivir al trago, al tabaco y al ego. Son los tres males del artista. No, el artista autodestructivo ya pasó de moda, no vale la pena, nadie se debe autodestruir para hacer un poema... nadie, es por falta de talento, que los artistas se empezaron a autodestruir. Convirtiéndose en victimas de ellos mismos, desarrollando un arte fuerte, expresivo pero enfermo. El artista real tiene que tener talento. Desarrollar su imaginación.

Alejandro Jodorowsky

1 comentario: