lunes, 7 de marzo de 2011

escalera

Voy a subir a ver las vistas mas bonitas del mundo
voy a subir por la escalera
piso a piso
paso a paso
sufro un poco de vértigo, pero no me importa
no me importa porque las vistas son tan bonitas...
las mas bonitas del mundo
tu me acompañas
me coges de la mano
me miras
me distraes
no pienso en mi vértigo
pero si subimos muy rápido y miro para abajo
me entra el vértigo
me mareo
me agobio
¿que puedo hacer?
No subir, me dirán algunos. Pero no. Esta no es la solución. Seria la NO SOLUCIÓN. Como cuando te da miedo volar y la solución a tu pánico es NO VIAJO. Eso no es una solución, eso es NO VIVIR. Yo quiero vivir y aunque me dan un pánico horroroso los aviones, cuando tengo que viajar, los cojo. El peor de los momentos siempre es el despegue. A parte del mal rollo que me da la salida y el hecho de que es probable que el avión explote, no puedo soportar la idea de que me queda un viaje entero por delante. Lo paso como puedo y cuando llega el momento de aterrizar, me siento mejor. Ya hemos llegado. La posibilidad de que explote el avión es exactamente la misma que durante el despegue, pero yo no pienso en eso. Pienso que vamos a BAJAR. Vamos a aterrizar y prácticamente ya hemos llegado. Una vez en el destino, disfrutaremos del viaje, hasta que toque coger el avión de vuelta. Esta gilipollez del avión, se puedo extrapolar a todas las cosas de esta vida que me dan miedo. Un cambio en tu vida, ya sea emocional o física, un cambio de trabajo, una muerte de un ser querido... hasta que no pasa, hasta que no llegas al destino, a la paz, a lo bonito... pasas unos días de ansiedad y mal rollo. A veces son días, a veces años, a veces solo momentos puntuales. Minutos. Es como una subida, que por lenta que sea, no deja de ser una subida y a veces, casi siempre, marea. No te das cuenta y ya te estas mareando y todo hasta que llega la bajada. ¿Solución? me la dieron el otro día. Una buena lección de vida que pienso quedarme y compartir con todos ustedes. Imaginen se la vida sin subidas. Solo con bajadas. No lo vean todo como una cuesta arriba, sino como una cuesta abajo. No suban por una escalera metálica y dura, tiren se por un tobogán. No salten para intentar tocar el cielo con las manos, tiren se de cabeza al mar y buceen. No sientan ansiedad en la cabeza, sientan la paz en sus pies. Pero hagan lo que hagan, no dejen de ver las vistas, y si van acompañados, dejen que les cojan la mano. Que igual bajas a toda leche y te partes la cabeza :-)

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