miércoles, 28 de marzo de 2012

FELICIDAD

Tengo que reconocer que estoy muy sorprendida con este blog. Lo empecé un día que estaba aburrida sin ningún interés oculto ni pretendiendo que lo leyera mucha gente. Me sorprende y me alegra que cada vez se lea más y que cada vez tenga más visitas. Pero lo que me intriga y sorprende es que este mes, que tengo el record de visitas, solo he escrito un post! bueno, este es el segundo.
Ayer, viendo a Ferran Adrià en el Hormiguero, escuché una frase que me hizo pensar. Pablo Motos le pregunto qué es lo que tenía que hacer para tener éxito y Ferran dijo algo como... "No. éxito no. Hay que buscar la felicidad, no el éxito". Esto me hizo pensar en la cantidad de cosas buenas que han llegado a mi vida sin que yo las buscara y en la cantidad de cosas que he perdido por quererlas demasiado. Todos hemos pasado de un chico que nos ha decepcionado y éste, entonces, nos ha llamado 20 veces. Me apunto al paro y me sale un trabajo. Escribo una novela convencida que no me va a salir bien y cuando me reúno con la editorial me piden la segunda parte. Mi madre me regala una aloe vera medio muerta y le está saliendo una flor, convirtiéndose en una de las plantas que más me apasionan en la vida: l'atzavara mediterránea. Tiene razón Ferran Adrià. No busques el éxito, busca la felicidad.
Lo único que no tengo demasiado claro, es el tema del amor. Eso de.... no busques el amor y te llegara cuando menos te lo esperes... no lo llevo demasiado bien. Y cuando lo tengo, lo quiero con tanta fuerza que lo anulo. Eso no sé cómo gestionarlo. Amar sin fuerza, me cuesta. Supongo que es como la frase de Ferran pero adaptada al amor. No busques a la persona, busca el amor que este es capaz de darte. Vale, lo intento. ¿Pero eso me hace feliz? No lo tengo nada claro.
Por cierto. Gracias por leerme y.... ¿os he dicho que estoy escribiendo una segunda novela? estoy muy feliz.

viernes, 9 de marzo de 2012

LA CAJA

Hace años que cuando corto una relación, termino un trabajo o pierdo a un ser querido (familiar, amigo o perro) cojo todos sus recuerdos y en lugar de destruirlos los pongo en una caja. Primero la caja era un baúl pequeñito. con los años fue creciendo y se ha convertido en una enorme caja rosa. Allí tengo de todo, cartas, dibujos, cintas de vídeo, libros ... pero sobretodo fotos. Muchas fotos de aquella época en que no existían las cámaras digitales y teníamos siempre las fotos en papel.
Como ya saben, me estoy reenamorando de mi casa. Cambiando las cosas de sitio y redecorando. Mi hermana me regaló tres estanterías del Ikea, de esas que puedes poner cuadros encima. Como no voy muy bien de pasta, se me ocurrió, en lugar de cuadros, utilizar fotos. Ordenando y buscando llegué hasta LA CAJA... hacia siglos que no la abría. Pensaba que me dolería. Pero me armé de valor y lo hice. No solamente no me dolió , sinó que he utilizado la tira de recuerdos para redecorar mi vida. Es curioso como el tiempo realmente lo cura todo. Nada me dió pena, sinó todo lo contrario. Recuperé amigos, recuerdos y ¡todos mis perros! ahora mi casa es todavía más mía y LA CAJA está más vacía. Esperando... Dejando sitio para las próximas rupturas que esperaran pacientes, que el tiempo pase para que las vuelva a querer.