lunes, 15 de abril de 2013

CONGELAR EL TIEMPO




Naranjito, Citronio y Clementina. Miro Cuéntame en la tele y me pregunto cómo puede ser que el tiempo pase tan rápido y tan lento a la vez.  Puede dar la sensación de que no pasa nada y miras un poco atrás y… ¡ha pasado de todo! Rutina versus Ritmo. El sol sale cada día desde el mismo sitio, pero cada día quema más.

Planté un pino hace nueve años.  El pino de la foto. Entonces tenía un piso en un pueblo de la costa. Tenía, porque lo tuve que vender. Ya saben, la crisis.  Y ahora me queda el recuerdo de esa época y un pino. Mi pino inmortal. ¿Sabían que si a un pino no lo dejas crecer, no muere? Se queda como congelado en el tiempo.
       Así está mi pino. Enterrado en una maceta llena de tochos. Si las raíces de mi pino no tienen la fuerza suficiente para romper el tiesto, se va a quedar siempre conmigo.
Congelado. Lo sé, es una locura y una injusticia para el pobre pino. ¿Pero quien dijo que la vida era justa?