lunes, 4 de noviembre de 2013

Enamorada del ENTORNO



Una vez estuve enamorada de un chico, que tenia un padre súper divertido. La verdad es que me gustaba más el padre que el hijo. Me gustaba su mujer, su casa, como cocinaba... me sentía muy a gusto a allí. Pero llegó un momento, que tuve que cortar con el hijo, porque no podía ser que me cayera mejor su padre que él.
Últimamente he estado pensando que igual estaba equivocada. 
Pienso que ahora pasaríamos los fines de semana en la casa de padre, haríamos excursiones, nos daríamos grandes comilonas, charlariamos hasta las tantas de la madrugada, jugariamos a las cartas y seriamos todos muy felices.
Miro a mi alrededor y veo muchas parejas de amigos, que no están enamorados de sus parejas. Están enamorados de lo que tienen su parejas. de su ENTORNO.  No es nada materialista, no se confundan, es una cosa más afectuosa, de cariño y compañía. Bueno, algunas veces si es materialista...
Tu marido es un seta, pero tiene 10 hermanos. Os reunís todos en la casa familiar los domingos y os lo pasáis ¡bomba!
Tu marido te pone los cuernos, tú te haces la loca . Eso es porque tu marido tiene una casa enorme con un precioso jardín y un perro que adoras.
Tu marido es un pedante insoportable pero tiene muchos amigos y los amigos tienen una mujeres encantadoras con las que te llevas genial. Los sábados jugáis a pádel y los viernes al póker.
Me pregunto si llevo demasiados años equivocada buscando un hombre que me haga feliz, en lugar de buscar un ENTORNO que me haga feliz.
Supongo que tener pareja debe ser algo así, ser feliz todo el rato con todo lo que tengas a tu alrededor, aunque tu marido sea un completo gilipollas.
No sé si llevo años engañada o es que soy una romántica empedernida que todavía busca al hombre perfecto.
Al final va a ser verdad eso que dicen de que el príncipe azul es como Mortadelo. Un personaje de ficción..