domingo, 11 de junio de 2017

MI VIENTRE NO SE ALQUILA?

El mundo se divide en dos clases de personas. Las que piensan a favor y las que piensan en contra. Las que querían que ganase España el festival de Eurovisión y las que deseaban con todas sus fuerzas que Manel quedase último. Sí, a veces nos gusta fastidiar al otro. Desearle lo peor. En este país sabemos mucho de eso. Algunos disfrutan más viendo perder al Madrid que viendo ganar al Barça o el Espanyol. Que si los niños tienen pene, que no a los matrimonios gais, que no al aborto… ¡A ti qué más te da! Si no crees en el aborto, no abortes, y si no puedes tener hijos… ¿te aguantas? Algunos creen que sí.
Ahora, el blanco de todas las críticas es la gestación subrogada. Esa práctica, ilegal en nuestro país y legal en muchos otros, que consiste en utilizar el vientre de una mujer para gestar al hijo de otro. Algunas gestoras también venden sus óvulos, y otras lo hacen de forma altruista solo aceptando que les paguen los gastos médicos. Debates en la tele y gente enloquecida en las redes en contra de que mujeres o parejas gais tengan sus propios hijos biológicos. ¿En qué quedamos? ¿No estáis en contra del aborto y a favor de la vida? A favor de la vida que a vosotros os interesa, ¿no? Muy cómodo. Debe ser superchulo estar en posesión de la verdad absoluta. Erigirse como el dios de la moral y creer de verdad que «el bien» es lo que dices tú. Gestar a tu hijo en tu vientre hetero, bien. Gestar a tu hijo en otro vientre, mal. Si eres gay, muy mal.

HAY QUE LUCHAR POR LAS QUE NO PUEDEN TENER HIJOS

Pero no se crean que solo la gente de derechas ultraconservadora está en contra. Las críticas vienen también de la izquierda. MiVientreNoSeAlquila es el nuevo hashtag y el lema de algunas mujeres de izquierdas que se consideran feministas. Digo que se consideran, porque yo no lo tengo demasiado claro. Luchan a favor de los derechos de las mujeres que alquilan su vientre. Las llaman «madres de alquiler» de forma despectiva, como si ganar dinero a cambio de algo fuera malo. Y luego demonizan a las mujeres que no pueden tener hijos. ¿Por ellas no hace falta luchar? Parece que no. Es un tipo de feminismo que a mí me cuesta mucho entender. El que no está a favor de la mujer libre. Si no quieres alquilar tu vientre, no lo hagas, pero deja que yo sea libre para hacer lo que me dé la gana con el mío. ¿Te parece?

REGULAR Y PONER LOS CONTROLES ADECUADOS
Paradójicamente, están a favor de la adopción. Como si los niños adoptados vinieran de Disneylandia y no costasen un dineral. Dejando aparte que muchas personas que acuden a la gestación subrogada lo hacen precisamente porque no pueden adoptar. No les hablo solo de parejas gais, que tienen vetada la adopción prácticamente en todo el mundo, les hablo de parejas a las que se les niega el certificado de idoneidad por miles de razones. La adopción tiene también muchos puntos oscuros, pero no la ponen en duda.
Hay un negocio detrás, dicen las críticas. Pues a veces. Hay negocio siempre que hay demanda y gente dispuesta a pagar por lo que uno quiere o necesita. No entiendo dónde está el problema. Hablan de esclavitud y de mujeres a las que se obliga a pasar por ello. Como en todo negocio, habrá gente que se aprovecha y personas que no hacen bien las cosas. No por ello tenemos que criminalizarlo. Lo que hay que hacer es regularlo y poner los controles adecuados para que se haga bien, respetando los derechos de todos.

EL CASO DE LA MODELO TAMARA GORRO

Hay miles de razones para recurrir a una madre de alquiler, y no todas las razones nos tienen que parecer ética o moralmente adecuadas a nuestra forma de ver y entender la vida. Vimos hace unos días en el Sálvame Deluxe a la modelo Tamara Gorro con lágrimas en los ojos justificándose y diciendo que había recurrido a la gestación subrogada no para mantener su silueta, como le decían sus haters en Twitter. Y yo me pregunto: ¿en el caso de que una mujer acuda a esa técnica solo porque no quiere machacarse su cuerpo o necesite los nueve meses de embarazo para trabajar o viajar, no está en su derecho de hacerlo? ¿Por qué narices tenemos que dar explicaciones a las personas que no están de acuerdo con lo que tú haces? Quienes tienen que debatir, discutir, valorar, analizar y posicionarse moralmente son las personas que recurren a las gestaciones subrogadas y las mujeres que deciden aceptar el trato o vender sus óvulos. Estamos hablando de dos o tres personas, no más. Los que tendríamos que quejarnos y manifestarnos somos los que estamos a favor de la libertad de las mujeres –¡de todas!–, y luchar para que se regularice de una vez este tema en nuestro país y no tengamos que ir a Estados Unidos, Canadá o la India a tener a nuestros hijos.
Lo curioso de este debate es que están de acuerdo mujeres de izquierdas feministas y ultracatólicas de derechas. Esto no les da la razón, solo nos confirma una vez más que los extremos siempre se acaban tocando. Nosotras parimos, nosotras decidimos. ¿Se acuerdan? Pues parece que ya no.

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